En el Consejo Regional de Seguridad Interior se expuso la estrategia oficial ante El Niño: las provincias deberán responder en territorio y la Nación coordinará los recursos ante un incremento en la intensidad del fenómeno climático.
El Gobierno expuso el plan de coordinación ante la llegada de El Niño al noreste argentino
En el Consejo Regional de Seguridad Interior llevado a cabo este lunes en Resistencia se presentó un plan de acción para enfrentar el fenómeno climático, priorizando la coordinación entre jurisdicciones, pero sin anuncio de partidas especiales.

La reunión realizada este lunes en Resistencia, Chaco, estuvo encabezada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; y la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva. Participaron los gobernadores de Chaco, Leandro Zdero, y Corrientes, Juan Pablo Valdés; subsecretario de Gestión Institucional de la Secretaría General de la Presidencia, Eduardo Menem; y el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández. Además participó el ministro del Interior de Paraguay, Enrique Riera Escudero.

Los mandatarios de Formosa, Gildo Insfrán, y Misiones, Hugo Passalacqua, no asistieron. Karina Milei y Diego Santilli participaron de la apertura y luego regresaron a Buenos Aires. La encargada de exponer públicamente los alcances de la jornada fue Monteoliva.
El eje central fue el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027, presentado por el director ejecutivo de la Agencia Federal de Emergencias, Santiago Hardie. El instrumento fue aprobado y publicado en el Boletín Oficial el pasado 7 de julio mediante la Resolución 559/2026 del Ministerio de Seguridad y alcanza a Chaco, Formosa, Misiones, Corrientes, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Anticiparse al fenómeno
“No vamos a poder frenar el fenómeno de El Niño porque las emergencias climáticas no tienen freno, pero sí podemos amortiguar sus impactos cuando se trabaja con planificación y prevención”, planteó Monteoliva.
La estrategia oficial combina monitoreo permanente, alertas tempranas, modelos de riesgo municipal y coordinación entre el Servicio Meteorológico Nacional, el Instituto Nacional del Agua, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales y el Sistema Nacional de Alerta y Monitoreo de Emergencias.

El plan dispone evaluaciones científicas semanales, información georreferenciada de actualización diaria y la activación de alertas frente a crecidas o tormentas severas. También prevé un comando unificado en las zonas afectadas, informes operativos y el eventual despliegue de fuerzas federales, equipos sanitarios, Vialidad Nacional y Fuerzas Armadas.
La urgencia está contenida en el propio diagnóstico oficial. Según se informó durante la jornada, las condiciones de El Niño ya están presentes y los modelos prevén una probabilidad cercana al 100% de continuidad durante los próximos meses, con una intensificación hacia la primavera.

El antecedente que utiliza el plan explica la preocupación: el episodio de 2015 y 2016 dejó daños directos calculados en US$687 millones y pérdidas por más de US$3.065 millones. Santa Fe estuvo entre las provincias con mayor impacto económico. La superficie afectada alcanzó el 18,4% del territorio nacional y comprendió a unos diez millones de habitantes.
Orden de respuestas
El esquema tiene una regla operativa definida: la primera respuesta corresponde al nivel local.
La normativa establece que el municipio constituye el primer eslabón frente a una emergencia. Si sus capacidades resultan insuficientes, debe recurrir a la provincia y sólo después solicitar la asistencia nacional. Los recursos federales actúan como complemento una vez agotadas las capacidades jurisdiccionales.

El plan ratifica ese principio. “La respuesta inicial y la conducción operativa” quedan prioritariamente en manos de las jurisdicciones, mientras el escalamiento nacional se activa cuando “la magnitud, complejidad o persistencia” del evento supera los medios disponibles en la provincia afectada.
Monteoliva confirmó esa arquitectura durante la conferencia. La Agencia Federal de Emergencias concentrará su función en coordinar recursos, información técnica y asistencia, pero no sustituirá automáticamente a los gobiernos provinciales.

La jornada concluyó sin el anuncio de una partida presupuestaria específica para Chaco o las provincias del NEA. El documento enumera como necesarios recursos de las ocho jurisdicciones involucradas, del Ministerio de Seguridad, Defensa, Vialidad y Emergencias Sanitarias, aunque no fija montos ni crea un fondo propio para la ejecución.
"Trabajar juntos"
Desde sus redes sociales, el gobernador correntino remarcó el sentido estratégico de su participación en el encuentro: “¿Qué significa estar preparados antes de que llegue un problema? Significa trabajar juntos, coordinar esfuerzos y anticiparnos”, planteó Valdés, en referencia al espíritu que guió la jornada de Resistencia.
Juan Pablo -que, además, reivindicó la convocatoria del Gobierno nacional a la provincia- sostuvo que “cuidar a los correntinos implica estar un paso adelante” y remarcó que “la seguridad siempre será una de nuestras prioridades”. Con esa frase, Valdés buscó proyectar hacia adentro de la provincia una imagen de gestión previsora, en sintonía con el discurso que viene sosteniendo en distintos ámbitos institucionales.

En su cuenta de X, el titular del Ejecutivo provincial también hizo hincapié en la dimensión regional del encuentro, al señalar que se trata de “un espacio de coordinación entre el Ministerio de Seguridad de la Nación, las provincias del NEA y Paraguay para avanzar en estrategias comunes” no solo frente a El Niño, sino también en el control de fronteras y el combate al crimen transnacional.
“Celebro la decisión del Gobierno nacional de convocar a Corrientes para coordinar recursos y capacidades, anticiparnos a los riesgos y fortalecer la toma de decisiones”, agregó.










