Octubre es el Mes de la Salud Mental, una oportunidad para repensar cómo acompañamos a adolescentes, jóvenes y familias: detectar a tiempo, evitar estigmas y garantizar tratamientos oportunos. No se trata solo de protocolos; es bienestar, cuidado y derechos efectivos en aulas, centros de salud y barrios.



































