Investigadores de varios centros internacionales intentan producir en laboratorio el Rh nulo, conocido como sangre dorada, para disponer de unidades ultracompatibles en transfusiones cuando faltan donantes compatibles. Los equipos usan líneas celulares, células madre y herramientas como CRISPR-Cas9, ante la escasez extrema de donantes con este fenotipo.



































