Cuando Luis Caputo se sentó con la Mesa de Enlace para ratificarles que la baja de retenciones es temporal, tenía en su tablero la cuenta la cuenta corriente de la balanza de pagos (comercio exterior, rentas transferencias). En siete meses consecutivos acumuló un déficit de US$7500 millones; no es un número con el que el FMI -como lo ratificó horas después- se apresuraría a hacerle desembolsos a Javier Milei.

































