Hace 25 años, Ana Frank llegó a Santa Fe de la mano de una muestra que permitió acercar a chicos y jóvenes a la historia de una adolescente que escribió mientras permanecía escondida junto a su familia durante la persecución nazi. Con el tiempo, aquella experiencia dejó de ser solamente una propuesta para conocer la vida de Ana, a partir de la publicación de su diario, y se convirtió en el punto de partida de un recorrido más amplio y creativo.


































