“Mufa”, “piedra”... la lista de sinónimos y frases para catalogar algo de mala suerte es casi interminable. Esto viene a cuento para adjetivar a un avión que protagonizó una serie de incidentes, que lo encumbraron como la aeronave con el peor destino.
El avión con la peor suerte del mundo fue argentino: la increíble historia del Boeing 737-200 “Ciudad de Trelew”
Protagonista de dos secuestros y dos incidentes serios, el LV-JNE 737-200 de Aerolíneas Argentinas pasó a la historia como “el mufa”, por sus trágicas anécdotas.

Se trata del LV-JNE “Ciudad de Trelew”, uno de los tantos Boeing 737-200 que Aerolíneas Argentinas compró en la década del 70. La llamativa y sorprendente particularidad de esta aeronave fue, precisamente, su “suerte” para protagonizar cuatro episodios graves: dos secuestros y dos accidentes en pista.

Sitios web especializados en historia de la aviación argentina como “On the wings”, “Línea ALA”, entre otros, repasan con detalles cada uno de los hechos.

Secuestro I
El 20 de octubre de 1973 del aeropuerto Jorge Newbery de Buenos Aires con destino al aeropuerto de Salta, en el noroeste del país. A bordo se encontraban en ese momento 49 pasajeros y 7 miembros de la tripulación. En pleno vuelo, 4 pasajeros de origen uruguayo secuestraron el avión, obligándolo a tomar tierra en el aeropuerto de Tucumán, un poco más al sur de Salta.
El Litoral publicó ese día: “La máquina, un Boeing 737, matrícula LV-JNE que cumplía el vuelo 522 con destino a Salta y etapa en Santa Fe, partió del aeroparque a las 6:06, a las órdenes del comandante Alberto Guelli, conduciendo como pasajeros a 41 mayores, un menor y un bebé, y contando con una tripulación de cuatro personas”.

“A los 30 minutos de vuelo, el comandante informó a la torre de vuelo que un comando había copado el avión y que con amenazas de muerte, lo obligaba a desviarse hacia Tucumán donde los secuestradores intentaban abastecer el aparato”, agregaba la crónica del vespertino.
“Los secuestradores coparon el avión cuando volaba sobre Sauce Viejo y según trascendió el grupo está integrado por tres hombres y una mujer que dispondrían armas largas y cortas y granadas de mano”, seguía.

Secuestro II
El 5 de octubre de 1975, en medio de un clima de violencia política, Montoneros secuestró el Boeing 737 LV-JNE de Aerolíneas Argentinas y obligó a aterrizar en un campo de la localidad santafesina de Susana, cerca de Rafaela. La aeronave sobrevoló a baja altura la zona rural hasta descender de manera sorpresiva, mientras los guerrilleros arrojaban “miguelitos” para impedir el avance policial.

El operativo había sido planificado al detalle. Los guerrilleros marcaron el improvisado “aeropuerto” con banderas, telas y una manga de viento, además de estudiar mapas con caminos, árboles y construcciones rurales. Tras el aterrizaje, escaparon en vehículos preparados para la fuga y protagonizaron un intenso tiroteo con patrullas policiales que llegaron al lugar.

Dentro del avión quedaron tripulantes y pasajeros bajo una fuerte tensión. Según relataron luego, tres hombres armados tomaron la cabina a los 40 minutos de vuelo, redujeron al personal y revisaron la documentación de los viajeros. Los secuestradores se identificaron como integrantes de Montoneros y formaban parte de un plan mayor vinculado al ataque guerrillero al Regimiento de Formosa.

Accidente I
En julio de 1978, el avión estaba realizando el vuelo AR665 entre Bahía Blanca y el aeropuerto Jorge Newbery de Buenos Aires. Todo transcurrió de forma normal hasta la aproximación, recuerda el portal On the wings.
El citado sitio explica que “cuando el avión se encontraba a pocas millas de aterrizar, comenzó a sonar a bordo la alarma del tren de aterrizaje no bajado. La tripulación decidió apagar dicha alarma para que dejase de sonar y tomaron tierra”.

Sin embargo, la advertencia terminó siendo real. “Efectivamente el tren no estaba abajo, por lo que el 737 acabó tomando tierra sin el tren de aterrizaje”, rememora On the wings.
“A bordo se encontraban 99 pasajeros y 6 miembros de la tripulación, resultando heridos leves 6 pasajeros, aunque un pasajero falleció poco después por un paro cardíaco. Se achaca al estrés sufrido en este suceso”, cierra al respecto.

Accidente II
El último episodio de esta triste secuencia ocurrió en 1992 cuando el avión en cuestión protagonizó un accidente que lo dejó fuera de servicio.
Ocurrió el 20 de noviembre cuando estaba operando el vuelo AR8525 entre San Luis y el aeropuerto Jorge Newbery. A bordo se encontraban 107 pasajeros y 6 miembros de la tripulación.

El portal anteriormente citado, detalló: “El avión había completado el vuelo entre Córdoba y San Luis de forma normal, pero el aterrizaje en este último aeropuerto fue demasiado duro, por lo que la tripulación pidió revisar el tren de aterrizaje”.
Sin nada fuera de lugar, se dispuso a despegar de vuelta a Buenos Aires. Rodó a la pista 18 para despegar, “pero durante la carrera de despegue los neumáticos del tren principal derecho sufrieron problemas: el número 4 explotó y el número 3 perdió presión (había sufrido daños en el aterrizaje y comenzó a rajarse)”.

“El avión comenzó a desviarse hacia la derecha cuando ya había superado V1, pero los pilotos decidieron abortar el despegue aplicando la máxima potencia de frenado, lo cual no fue suficiente pues el avión acabó saliéndose de la pista. Se detuvo a 125m del umbral de la pista y se procedió a evacuar a los pasajeros”, aportó el sitio.
El final de esta historia pinta de cuerpo entero a la suerte de este avión. Lo describe a la perfección El Diario de la República, periódico de San Luis, que cubrió aquel particular hecho.

"La nave, comandada por Miguel Ángel Larroca, recorrió unos 900 metros cuando comenzó a perder trozos de cubiertas, hasta que uno de ellos explotó cuando la nave intentaba decolar a unos 260 kilómetros por hora", describió el citado medio.
"La máquina sobrepasó el final de la pista y al tocar tierra rompió el tren de aterrizaje, desplazándose hasta detenerse a unos 80 metros de la pista. Los pilotos, al ver la gravedad de la situación, abortaron el despegue y, pese a los esfuerzos, la nave fue consumida totalmente por las llamas", cerró.
















