Precisamente, cuando Unión volvía de aquel viaje a Tucumán para jugar la semifinal de ida, el micro se rompió. Llovía y hubo que regresar a Santa Fe de cualquier manera. Fue un viaje accidentado y nadie se quejó. Al contrario, ese plantel tenía un enorme sentido de pertenencia y con varios jugadores surgidos de las inferiores (Pumpido, Hugo López, Mazzoni, Regenhardt, Eduardo Sánchez, Stelhick) y otros tremendamente identificados con el club (Mario Alberto, que llegó siendo un juvenil, el Chango Cárdenas, Pomelo Ribeca, el Turco Alí, el Flaco Pitarch y la Oveja Telch, que había llegado tres años antes a Unión después de su trascendente carrera en San Lorenzo).