Las últimas performances parlamentarias encendieron las alarmas en Casa Rosada y potenciaron el desgaste en el vínculo con la denominada oposición dialoguista y los aliados del PRO, que a la vez tienen su propia interna de cara a las legislativas del 2025. Los encuentros entre Javier Milei y Mauricio Macri en Olivos no lograron aplacar las divergencias que llevaron a que el oficialismo no se pudiera quedar con la comisión bicameral de Inteligencia; se le rechazara el DNU para otorgar 100 mil millones de pesos a la SIDE, y se aprobara una movilidad jubilatoria, que el Gobierno vetó por considerarla un atentado contra el equilibrio fiscal.
































