La situación hídrica genera una creciente preocupación en el norte provincial, especialmente entre los ganaderos que desde hace meses vienen retirando animales de campos afectados por el avance del agua en distritos del Dpto. Vera.
Distritos del Dpto. Vera se aprestan para hacer frente al fenómeno inminente. La ganadería ya se ve seriamente afectada por los excedentes pluviales. Advierten por la situación productiva y social. El mal tiempo complica la limpieza de canales.

Desde la Sociedad Rural de Vera describieron a medios nacionales que en la región de los Bajos Submeridionales se incrementaron los traslados de hacienda hacia lugares más altos debido a registros pluviométricos por arriba de lo normal.
Al mismo tiempo, explicaron que las tierras más altas ya no cuentan con capacidad para recibir ganado y que, ante ese cuello de botella, los productores optan por vender sus rodeos.
Entre los cuadrantes más comprometidos se ubica en el suroeste departamental, jurisdicción de La Gallareta. Allí, el desborde del arroyo Golondrina obligó a movimientos de hacienda de urgencia por la llegada del agua. El presidente comunal Fernando Nicola (Unidos) advirtió a El Litoral sobre la gravedad del escenario y confirmó que la comuna solicitó al Ministerio de la Producción y al Gobierno provincial que declaren la emergencia para el distrito.
“Hace más de tres meses que los productores están sacando animales debido a que ingresó mucha agua”, explicó Nicola, al referirse a las imágenes que se viralizaron en las últimas horas y muestran las dificultades que atraviesan establecimientos de la zona.
El mandatario comunal ubicó uno de los sectores comprometidos en inmediaciones del kilómetro 35, sobre el Arroyo Golondrina, que desemboca en la Laguna de los Palmares.
Nicola señaló que el problema no se limita a los campos inundados, sino que también se vuelve cada vez más difícil encontrar lugares donde trasladar la hacienda. “Ya no hay más campo. En las alturas ya están todos alquilados porque todos quieren sacar”, sostuvo.
La preocupación aumenta frente a las perspectivas climáticas para los próximos meses. Según indicó, todavía resta atravesar el período que se considera potencialmente más complicado por el fenómeno de El Niño.
“La parte más fuerte se entiende que debería ser en octubre, noviembre y diciembre. Falta. Imaginate cómo no preocuparnos ante esta situación”, expresó.
Desde la comuna aseguran que mantienen contacto permanente con las familias y productores afectados, aunque Nicola reconoció que el gobierno local no dispone de los recursos económicos necesarios para afrontar una contingencia de semejante magnitud.
En ese sentido, consideró fundamental la intervención provincial para brindar herramientas financieras que permitan sostener la producción y alimentar a los animales.
“Los distritos que se declaran en emergencia tienen herramientas como créditos y acompañamiento económico, que es lo que más necesita hoy el productor”, señaló.
Nicola confirmó que elevaron una nota con carácter de urgencia al Ministerio de la Producción solicitando la declaración de emergencia. “Queremos que realmente se haga lo más rápido posible porque la situación amerita”, remarcó. Según explicó, desde el Ministerio les comunicaron que la medida podría concretarse próximamente.
La dimensión territorial explica buena parte de la preocupación. Nicola precisó que el distrito de La Gallareta comprende aproximadamente 265.000 hectáreas, de las cuales más de 100.000 están ubicadas dentro de los Bajos Submeridionales.
El área se extiende hacia el oeste desde la zona del Arroyo Golondrina y comprende un amplio territorio hasta la Ruta 13 y hacia el norte, en dirección a la Ruta 98 y la zona de El Bonete.
Más de 150 kilómetros al norte, por la línea de a Ruta 3, en Cañada Ombú es marcada la preocupación por la inminente llegada de El Niño. El titular comunal del pueblo, Franco Huber (Unidos), aseguró que la situación hídrica del distrito todavía se mantiene controlada, pero advirtió que existe una fuerte intranquilidad por la cantidad de agua acumulada en la región y obras que consideran fundamentales y que todavía no pudieron concretarse.
Entre las principales necesidades, Huber mencionó una defensa más adecuada para proteger el casco urbano, la incorporación de una bomba para evacuar agua en caso de una emergencia y, especialmente, la limpieza del Canal del Inglés, una obra que considera determinante para facilitar el escurrimiento de una amplia zona productiva.
“Por el momento todavía estamos bien, pero la verdad es que estamos muy preocupados, tanto por el sector productivo como por nuestra localidad, porque faltaron obras, faltan obras por hacer y ya tenemos el fenómeno de El Niño muy encima”, señaló.
Huber comparó la situación de Cañada Ombú con la infraestructura ejecutada en Los Amores, localidad que cuenta con una defensa y un sistema de bombeo. Según explicó, buena parte del agua proveniente del norte termina avanzando hacia su distrito.
“En Los Amores se hizo una defensa, se pusieron bombas y se hizo con hormigón. Algo así tenían que hacer en nuestra localidad, porque toda esa agua que llega de Los Amores y que llega del Chaco golpea ahí y directamente viene para nuestro distrito”, sostuvo.
Ante esa situación, Provincia destinó una retroexcavadora con operario para trabajar sobre la infraestructura existente. “Tenemos una máquina de la Provincia que está limpiando la defensa vieja, el tabique de tierra que tenemos alrededor, y los canales alrededor del pueblo”, detalló.
Más allá de las obras, Huber aseguró que los efectos sobre la ganadería ya son visibles. “Los productores ya están sacando o vendiendo los animales a un costo menor de lo que era hace cuatro o cinco meses atrás”, aseguró.
En ese contexto, advirtió especialmente por la situación de los establecimientos de menor escala. “Sabemos que el pequeño o mediano productor la va a pasar muy mal”, afirmó.
Para dimensionar el problema, relató el caso de una productora de la zona de la Ruta 100 que cría chivos. Según contó, la mujer tenía alrededor de 150 animales, pero solamente pudo retirar unos 30 detrás de una camioneta debido a las condiciones existentes.
“No tienen altura, no tienen pasto. ¿Qué hacés con eso? Es complejo”, describió.
El funcionario también manifestó preocupación por las consecuencias sociales que podría provocar un agravamiento de la emergencia.
Huber explicó que, cuando una familia productora pierde capacidad económica o comienza a tener dificultades para sostener sus animales, buena parte de esa demanda termina llegando directamente al gobierno local. “Eso es lo peor, porque toda la demanda cae a la comuna. Nosotros somos comunas chicas”, expresó.
A ese escenario sumó las dificultades financieras que atraviesan los gobiernos locales. “Las coparticipaciones estos últimos meses fueron un horror y no tenés cómo”, sostuvo.
Por eso planteó la necesidad de que Provincia pueda anticipar mecanismos de asistencia, particularmente para pequeños y medianos productores.
Una de las alternativas que la comuna transmitió al Ministerio de la Producción es conseguir alimento balanceado para animales menores, con el objetivo de ayudar a quienes tienen mayores dificultades para sostenerlos durante el período crítico.
Pero si existe una obra que Huber considera prioritaria es la limpieza del Canal del Inglés. El canal forma parte del sistema de drenaje de una extensa superficie productiva y permite conducir agua hacia el Arroyo del Rey.
“Es un canal importantísimo para todo el sistema productivo que tenemos en los Bajos, por la línea de la Ruta 100 y también para los campos sobre la Ruta 3”, explicó.
En el distrito están previstas intervenciones sobre La Loca, La Loquita y el Canal del Inglés, en el marco de obras que fueron licitadas.
Huber contó que recibió un mensaje del ingeniero de la empresa adjudicataria, que prevé visitar el lugar para realizar mediciones y evaluar las condiciones del terreno.
Sin embargo, el panorama presenta una dificultad concreta: hay demasiada agua para llegar hasta los canales con equipos pesados.
“Primero hay que hacer un camino de trabajo porque hay mucha agua. Nosotros en nuestro distrito tenemos muchísima agua y es complejo poder ingresar a la costa de los canales con las máquinas”, indicó.
Y planteó el principal interrogante: “Va a llevar un tiempo que hoy no sé si lo tenemos”.
Huber consideró que la licitación de las obras debería haberse concretado con mayor anticipación para permitir que los trabajos comenzaran antes de llegar a las actuales condiciones hídricas.
“Lo que le planteamos a Provincia es que esta licitación del canal hubiera salido un tiempo más atrás. Entendemos que está el tema del dinero y demás, pero hoy estamos muy sobre la hora y muy jugados”, manifestó.
Para el presidente comunal, lograr intervenir el Canal del Inglés antes de un eventual agravamiento de la situación podría marcar una diferencia importante. “Hoy lo que más nos preocupa es la limpieza del Canal del Inglés. Si esta limpieza se hace, sabemos que mucha agua puede fluir por ahí y no la pasaríamos tan mal como si no se hace”, remarcó.
En tanto, el Gobierno de la Provincia de Santa Fe informó que avanza con una intervención histórica para mejorar el sistema de drenaje en el norte santafesino y una de las primeras localidades beneficiadas será Cañada Ombú, donde comenzará la limpieza del Canal del Inglés, considerado la principal vía de escurrimiento de la zona.
La obra ya tiene un importante avance administrativo: fue adjudicada por un monto cercano a 5.000 millones de pesos para la limpieza de 9 canales en el norte provincial, muy por debajo del presupuesto oficial previsto de más de 9.300 millones, lo que representa un uso eficiente de los recursos públicos. Además, se trabaja para reducir el plazo de ejecución de 18 meses a solo 6 meses, permitiendo que los trabajos se concreten en un tiempo mucho menor.
La adjudicación se concretará durante la próxima semana y el Canal de los Ingleses será el primero en intervenir. En una etapa inicial, de aproximadamente un mes, se realizarán los relevamientos topográficos y técnicos necesarios para luego dar inicio a las tareas de excavación y limpieza.
La decisión responde a la importancia estratégica de este canal para Cañada Ombú. Un informe técnico de la Secretaría de Recursos Hídricos determinó que el Canal del Inglés es el principal canal de salida de la localidad y que actualmente no estaría funcionando de manera adecuada, situación que incrementa el riesgo de inundaciones. También señaló la necesidad de mejorar el mantenimiento de los canales y reforzar el sistema de protección urbana.
Esta intervención forma parte de un plan integral que contempla la limpieza y reacondicionamiento de 259 kilómetros de canales troncales en los departamentos 9 de Julio, Vera y San Justo, con el objetivo de optimizar el drenaje, reducir el riesgo hídrico y proteger a las comunidades y al sistema productivo del norte provincial.