Delfina tiene 15 años y pelea por reconstruir su vida desde una cama del hospital Cullen. Sobrevivió a un ataque brutal en San Cristóbal, donde fue golpeada y cortada en el rostro por cinco jóvenes. La agresión, que rozó el homicidio, fue el punto final de una historia de acoso, amenazas y violencia sostenida que, según su madre, nadie quiso frenar a tiempo.


































