Tradicionalmente, las patologías cardíacas se asocian a la población adulta. Sin embargo, las alteraciones del ritmo cardíaco, conocidas como arritmias, también afectan a niños y adolescentes.
La doctora Melina Canteli (MP 7306), especialista en electrofisiología pediátrica, explicó la importancia de los controles escolares y el avance de la cardiogenética en la región para evitar casos de muerte súbita.

Tradicionalmente, las patologías cardíacas se asocian a la población adulta. Sin embargo, las alteraciones del ritmo cardíaco, conocidas como arritmias, también afectan a niños y adolescentes.
En diálogo con Viví Mejor, la Dra. Melina Canteli (MP 7306), médica especialista en electrofisióloga pediatra, brindó detalles sobre cómo identificar estas afecciones y los tratamientos disponibles actualmente en la región de Santa Fe y Entre Ríos.
"Nosotros decimos que somos los electricistas del corazón", explicó la especialista para graficar su labor en la electrofisiología. "Nos dedicamos a la detección y el tratamiento de las alteraciones del ritmo, ya sea porque el corazón se acelera (taquicardias) o porque se desacelera (bloqueos)".
Uno de los mayores desafíos en la cardiología infantil es que, en muchos casos, los pacientes no presentan señales de alerta visibles. "El chico no siente nada. Sus corazones son nuevos y trabajan más rápido que el de un adulto, por lo que es difícil que perciban síntomas", señaló Canteli.
Ante esta realidad, la doctora subrayó la obligatoriedad y la relevancia de los controles médicos en el ingreso escolar y antes de iniciar actividades físicas. "Con un simple electrocardiograma, que es un estudio de bajo costo y no invasivo, obtenemos muchísima información. Nos permite detectar alteraciones asociadas, en gran parte de los casos, al riesgo de muerte súbita".
El avance de la ciencia ha permitido que la genética se convierta en una herramienta de prevención cotidiana. Según la especialista, muchas arritmias tienen un origen hereditario o se generan por una alteración en la cadena de ADN durante el desarrollo intrauterino.
"La genética hace que podamos adelantarnos a que aparezca la enfermedad. Antes tratábamos el síntoma, ahora podemos detectarlo antes de que se desarrolle", afirmó Canteli. La cardiogenética permite hoy realizar diagnósticos precoces y aplicar terapias específicas, como el implante de dispositivos o ablaciones, para neutralizar riesgos antes de que ocurra un evento grave.
Hasta hace pocos años, las familias del litoral debían trasladarse a centros de alta complejidad en Buenos Aires, como los hospitales Garrahan o Italiano, para tratar arritmias graves. Sin embargo, la especialista destacó el crecimiento del trabajo integrado entre el sector público y privado en Santa Fe y Entre Ríos.
"Hace tres o cuatro años venimos trabajando para que la electrofisiología infantil se haga en la región y los pacientes no sufran el desarraigo. Recientemente, realizamos en Entre Ríos el implante de un cardiodesfibrilador a una niña de 12 años que tenía una cardiopatía genética", relató la doctora.
Este dispositivo actúa enviando choques eléctricos en caso de arritmias fatales, salvando la vida del paciente de forma automática.
Aunque el diagnóstico suele ser fortuito en un control de rutina, Canteli recomendó a los padres estar atentos a ciertos indicadores:
"El mensaje para las familias es que las arritmias tienen tratamiento, algunos definitivos mediante ablaciones que cauterizan el foco de la arritmia, y otros mediante dispositivos como marcapasos. Consultar a tiempo y hacer un buen acompañamiento es fundamental para una vida saludable", concluyó.




