Se hizo duro en la primera parte el equipo venezolano y a Colón le costó muchísimo poder llegar cerca del arquEro Morales, pero en la segunda etapa el ingreso de Morelo cambió todo, porque a los dos minutos el delantero colombiano se encontró con un rebote y la “mandó a guardar”, de ahí en más se simplificó todo; fue un segundo tiempo extraordinario del “Pulga” Rodríguez que con sus pinceladas de calidad le dio alto vuelo al fútbol de Colón, en su zurda se concretó el segundo; luego Chancalay y Lértora decoraron un resultado contundente que mostró dos caras de un mismo equipo, una muy tibia en la primera parte y otra distinta en la final, la cual invita a soñar.

































