En un contexto donde la pérdida de poder adquisitivo se aceleró por el aumento de la inflación que apenas se traslada parcialmente a los ingresos de las familias, la actividad económica ingresó en un período en el cual a excepción de las actividades primarias extractivas el resto caen con fuerza como la industria y el comercio, y el empleo formal vive un proceso de precarización con pocos antecedentes en la historia contemporánea, el consumo masivo cayó en marzo 5,1%, acumula 3,1% los tres primeros meses del año y está 22 puntos por debajo de diciembre de 2023.


































