En un nuevo pico de tensión en Medio Oriente, el gobierno de Irán lanzó una severa advertencia global: cualquier país que participe o facilite la ofensiva económica impulsada por Estados Unidos contra su territorio será calificado como un "enemigo" directo de Teherán. La declaración busca disuadir a las naciones vecinas y a aliados regionales de colaborar con el bloqueo comercial promovido por la administración estadounidense.





































