"Vomitaré a los tibios" es una frase extraída del libro del Apocalipsis que se recicla en la arena política actual con la virulencia de un dogma. Y aunque no se trate de religión, la moderación, que alguna vez fue considerada una virtud republicana, hoy parece una flaqueza. Es que la política argentina se convirtió en un campo minado por los extremos, donde las posiciones radicalizadas son exaltadas como únicas formas posibles de acción. Los que no se alinean, los que dudan, los que matizan, quedan reducidos al silencio o directamente son expulsados del tablero.

































