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El kirchnerismo consiguió hoy aprobar en el Senado el proyecto de ley por el cual se adelanta la entrada en vigencia del nuevo Código Civil y Comercial al 1 de agosto de 2015 y que fue girado a la Cámara Baja, en una sesión caracterizada por actitudes confusas desde la oposición.
La iniciativa de los senadores oficialistas Miguel Pichetto y Aníbal Fernández, fue aprobada en general y en particular por 50 votos positivos (FPV, UCR y otros) contra 13 negativos (Peronismo Federal, FAP-UNEN y PRO). Pero tuvo que sortear el impedimento de los dos tercios de los senadores presentes para habilitar su tratamiento sobre tablas porque el dictamen de la comisión de Asuntos Constitucionales no contaba con los siete días para ser tratado en el recinto.
La iniciativa oficialista adelante la puesta en vigencia del código al 1 de agosto de 2015, cuando estaba previsto que se pusiera en marche desde el 1 de enero del 2016.
La votación tuvo la particularidad de que los sectores de oposición que se expresaron de acuerdo con el fondo de la propuesta (como el radicalismo) se negaron a habilitar su tratamiento sobre tablas, pese a que voceros habituales habían adelantado que sí lo harían; mientras quienes se oponían a la medida (como el Peronismo Federal) dieron su asentimiento para que sea tratado en la sesión de hoy, y todo se resolvió por 45 votos afirmativos contra 18 negativos.
Al momento de expresar la postura de su bloque, el jefe de la bancada radical, Gerardo Morales, tuvo que hacer equilibrio para que se entendiera, dado que aseguró estar ‘de acuerdo con el cambio de fecha‘ de la entrada en vigencia del Código y con el 90 por ciento de la reforma, y volvió a insistir en que la UCR nunca dijo que iba a derogar esa ley si alcanzaba la mayoría en el Congreso. Pero deslizó que por cuestiones internas y por reclamos de otros bloques de oposición (el socialista Rubén Giustiniani se había quejado a los radicales por su flexibilidad con el oficialismo), no iban a habilitar los dos tercios.
La macrista Gabriela Michetti, también, rechazó los dos tercios y el proyecto, lo mismo hizo el socialista Giustiniani, quien recordó que su interbloque (integrado además por Proyecto Sur, el Gen y la Coalición Cívica) había cuestionado aspectos de la redacción de la ley referidas a la responsabilidad de los funcionarios públicos y la falta de la definición del acceso al agua potable como derecho humano, pero había reconocido ‘avances importantes en materia de familia y divorcio‘.
Por su parte, la adolfista Liliana Negre sorprendió a los presentes al adelantar que su interbloque del Peronismo Federal iba a acompañar los dos tercios, pese a que iba a votar en contra ‘de la idea de fondo‘ porque a su entender ‘no es necesario el adelantamiento‘ y falta que ‘la comunidad‘ conozca el contenido del nuevo Código.
El precandidato presidencial radical Ernesto Sanz, al final, pidió la palabra y aclaró que iba ‘a votar‘ el proyecto de Pichetto y Fernández, al indicar: ‘Me siento parte del Código. Hago campaña con el Código. Este Código nos pertenece como a otros sectores‘. En síntesis, la principal discusión fue previa por los dos tercios, mientras que la votación final fue única en general y en particular, y sin debate.
































