El cadáver de Rubén fue hallado el viernes de la semana pasada (5 de julio), poco antes del mediodía, flotando en las aguas del río Colastiné, a la altura de la calle Los Ibirá Pitá. Un vecino lo encontró y personal de la Agrupación de Buzos Tácticos lo llevó hasta la orilla. Según trascendió, el cuerpo tenía los pies atados con un alambre, fuertes golpes en la cabeza y marcas de estrangulamiento en el cuello. El médico policial que llegó hasta la escena habría sugerido que permaneció al menos 72 horas sumergido, algo que iba a determinarse con precisión en la autopsia, que ya se realizó pero sus resultados no fueron dados a conocer aún. El caso está momentáneamente en manos de la fiscal Ana Laura Gioria, hasta que regrese de su licencia el doctor Andrés Marchi, de la Unidad Especial de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación.