Por momentos, parece una película. Un avión comercial secuestrado, un ataque armado coordinado, una pista improvisada en medio del campo santafesino, camionetas esperando entre caminos rurales, disparos, fugas y rumores. Al mismo tiempo, una comunidad entera mirando hacia el cielo sin comprender del todo qué estaba ocurriendo.
Pero no fue ficción. Ocurrió y quedó registrado en crónicas periodísticas, testimonios, documentos oficiales y memorias que todavía hoy sobreviven entre silencios y versiones cruzadas.

Para entender el secuestro del Boeing 737 en 1975, es necesario comprender una época radicalmente distinta: un tiempo donde la militancia se pagaba con la vida, la política se dirimía a balazos y una Rafaela de 40.000 habitantes vio interrumpida su tranquilidad por el eco de la guerrilla latinoamericana.
La historia no es una foto fija; es un tejido de contextos. Para entender el domingo de octubre de 1975 en el que un avión comercial terminó descendiendo en un campo santafesino, hay que viajar a la Revolución Cubana y la mística guerrillera que inspiró a una juventud dispuesta a todo. En una Argentina donde se militaba con una pastilla de cianuro encima, Rafaela —una ciudad ajena al conflicto— descubrió que el mundo estaba cambiando de la forma más drástica posible.



El recorrido paso a paso del trágico domingo 5 de octubre de 1975.
El combate principal estalló cuando la columna de camionetas ingresó al cuartel de Formosa...
Una operación milimétrica donde nada quedó al azar: mapas, autos de apoyo ocultos en el campo y una pista delimitada con telas. Sin embargo, a medio siglo del hecho, el operativo sigue rodeado de mitos de plaza y un enigma final: el extraño incendio del avión años más tarde.
Tras el asalto en Formosa, el Boeing 737 desvió su rumbo hacia un campo santafesino, donde una logística clandestina ya había preparado el terreno semanas antes. Desde el testimonio del policía que sobrevivió tras un eucalipto pelado a balazos, hasta las manchas de sangre que las familias rafaelinas vieron al subir al avión días después, la realidad del operativo supera cualquier ficción. Hoy, la historia oficial sigue bajo una densa sombra coronada por un misterio: ¿por qué ese mismo avión terminó destruido por el fuego años después?
Apenas 24 horas después del escape en Susana, la oficina legal de la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires emitió un teletipo confidencial con rumbo a Washington. El documento, hoy desclasificado, expone la velocidad con la que la inteligencia exterior analizó los objetivos de Montoneros.
DURING THE AFTERNOON OF OCTOBER 5, EIGHTEEN MONTONERO GUERRILLAS FORCED AN AEROLINEAS ARGENTINAS BOEING 737 JET TO LAND AT FORMOSA, NORTHERN ARGENTINA.
END CABLE // ACTION: INTERNAL ROUTING TO DEPT OF STATE.



| Identificación | Boeing 737-287c (LV-JNE "Ciudad de Trelew") |
| Dimensiones | Longitud: 30,53 m // Envergadura: 28,35 m // Altura: 11,23 m |
| Planta Motriz | 2 × Turbofán Pratt & Whitney JT8D-17 (16 000 lbf de empuje c/u) |
| Rendimiento | Velocidad máx: 943 km/h (Mach 0,84) // Techo de vuelo: 10 700 m |
| Capacidad Carga | Variante 'Combi' adaptable (Pasajeros comerciales / Palets logísticos) |
Copado en el aire por Montoneros. El piloto fue forzado a descender de emergencia en el campo de sorgo de Susana. Rompió el tren delantero, quedando varado en el lodo antes del histórico rescate de la Fuerza Aérea.