Una mujer de 59 años, residente de Cheshire, una ciudad de Gran Bretaña, asesinó a su marido, luego de enterarse de que abusaba de sus hijos.
Corina Smith, de 59 años, fue condenada a cadena perpetua por arrojarle agua con caramelo a su pareja, de 80 años mientras dormía.

Una mujer de 59 años, residente de Cheshire, una ciudad de Gran Bretaña, asesinó a su marido, luego de enterarse de que abusaba de sus hijos.
Michael Bines, de 80 años, estaba durmiendo y la señora tomó un recipiente, puso agua a hervir, agregó tres bolsas de azúcar para hacer pasta de caramelo y le arrojó esa mezcla encima.
El episodio ocurrió el 14 de julio de 2020, y para los fiscales, el crimen fue premeditado y el azúcar hizo que el líquido se hiciera más viscoso, espeso y pegajoso, lo que logró que se adhiriera a la piel y le causara un daño mayor.
Michael Bines, la pareja de la mujer sufrió graves quemaduras y murió cinco semanas después en un hospital.
La hija de la mujer le había confesado a su madre que tanto ella, como su hermano que se suicidó en 2007 habían sido abusados sexualmente por años, cuando eran niños.
Smith deberá pasar un mínimo de 12 años en la cárcel antes de que se le pueda otorgar la libertad condicional. La justicia inglesa consideró que al no haber denuncias previas de los abusos de Baines, la mujer no podía probar sus dichos. La condena también se agravó porque no asistió al hombre luego de agredirlo.




