A pesar de que América Latina posee 30% de las reservas de agua a nivel global y solo alberga al 10% de la población mundial, en los años por venir enfrentará retos a su seguridad hídrica derivados, entre otros, del incremento de la población y de la urbanización, el aumento de la actividad económica y la creciente demanda de energía y alimentos. Estos factores serán potenciados por el cambio climático y la pérdida de ecosistemas que cumplen una función esencial en el ciclo del agua.
































