La incorporación a la Constitución santafesina del Ministerio Público de la Acusación y del Servicio Provincial de Defensa es uno de los ejes más discutidos en el ámbito de la Convención; no tanto por el hecho en sí, que es una derivación lógica del funcionamiento del actual sistema procesal penal, sino por el estatus que esos órganos deben tener en el esquema institucional y, por lo tanto, su nivel de independencia de los otros poderes y el alcance de sus atribuciones. Con la autonomía funcional y autarquía financiera garantizada por las leyes que los crearon, distintos actores impulsan la independencia como forma de consagrarlas sin cortapisas, mientras que otros pujan por su mantenimiento en la órbita del Poder Judicial, y otros los ven más vinculados al Poder Ejecutivo.
































