La inflación por las nubes y los salarios por el piso. Los trabajadores públicos en las calles reclaman aumentos salariales. Las aulas vacías, las oficinas públicas vacías. Hay paros. Los trabajadores del sector privado más los informales atajando penales como pueden. Todos tienen algo en común: deben ir al supermercado en busca de alimentos. Y a esta altura de una crisis que pega fuerte desde hace varios años, el sustento se hace cada vez más difícil.

































