El amanecer del viernes dejó una escena devastadora en el Centro de Día Peiroten, ubicado en Avellaneda al 6600, en el corazón del barrio María Selva. Ventanas rotas, destrozos, faltantes y una sensación de vulnerabilidad que atraviesa a una institución que desde hace cuatro décadas acompaña a personas con discapacidad intelectual.




































