A días de la condena por el crimen de Fernando Báez Sosa, Blas Cinalli, uno de los ocho sentenciados a prisión, rompió el silencio y pidió que los medios y la sociedad paren con el "odio hacia ellos". Cinalli fue uno de los tres acusados que recibieron 15 años de cárcel, mientras que los cinco restantes fueron condenados a cumplir cadena perpetua.


































