Lo que al principio no parecía ser preocupante para algunos países que investigan a fondo las mutaciones, los efectos y la velocidad de la propagación del SARS-CoV-2 pasó a ser ahora una amenaza. Según informó la Organización Mundial de la Salud (OMS), estudios preliminares demuestran que la variante india (la B.1.617), que ya se extendió a más de 30 países en el mundo, se propaga más fácilmente que otras cepas y requiere más investigación.




































