Finalmente, en cuanto a las dudas que persisten a nivel global respecto a los cultivos modificados genéticamente, fue clara. "No hay nada demostrado que el transgénico sea prejudicial para la salud, todos los análisis, de seguridad alimentaria o calidad panadera fueron hechos, y no hay nada que diga que este trigo pueda ser perjudicial a la salud humana. Igualmente estoy convencida que cada uno es libre de elegir y consumir lo que tiene ganas. La decisión de no consumir transgénico debe respetarse, y me parece que el etiquetado y la identificación es algo importante, pero la realidad es que por ahora la ciencia ha demostrado que es lo mismo que consumir cualquier otro material, no hay ningún problema".