Desde su llegada, Enzo Pérez se convirtió en un baluarte para Marcelo Gallardo en la mitad de la cancha y en uno de los futbolistas más queridos por el público millonario. Una clara muestra es lo acontecido en las últimas horas, ya que fue inmortalizado en las cercanías del estadio Monumental con una icónica imagen: el día que se puso los guantes para darle una mano al equipo pese a estar lesionado.

































