Rosario Central se trajo de Venezuela dos muy malas noticias en las valijas. El empate frente al débil Caracas FC habla por sí solo. En la previa, los “canallas” sacaban cuentas de cuántos goles necesitaban convertirle al conjunto venezolano para quedar bien posicionados de cara a la definición del Grupo G de la Copa Libertadores, tomando en cuenta que Atlético Mineiro le había metido cuatro en su propia cancha y Peñarol le había facturado cinco en Montevideo.


































