—Mis obras a estrenar son: “Ojos Gitanos Manchados de Anís” y “Punta Alta”. “Ojos gitanos...” surgió tras un encargo de un grupo brasileño que buscaba composiciones de mujeres, por lo que trabajé con el instrumental de dicho grupo: flauta-piccolo, oboe y fagot. El título de la obra es un juego de palabras que hace referencia al nombre del grupo: “Trío Capitu”. Capitu es el personaje de una novela muy importante de la literatura brasileña, “Don Casmurro” del escritor Joaquim María Machado de Assis, en el que hay una frase muy conocida que describe a esta mujer, con “ojos gitanos oblicuos y disimulados”. Por lo que el título surgió de ese juego de palabras entre esta frase y el nombre del autor. Musicalmente, la obra surge de mi interés en un efecto escuchado en la obra de Orff, “Carmina Burana”, efecto producido entre flautas y violines y que en este caso lo reproduzco y trabajo en este trío de maderas. “Punta Alta” surge de la necesidad de seguir investigando y explorando las obras interdisciplinarias. En este caso trabajé con la música, la literatura y la danza. El título hace referencia al poema con el mismo nombre de Mariano Dubin, de su libro “Cosas de Zorro”. Tanto la literatura como la danza me disparan muchas imágenes sonoras, que luego vuelco a la partitura. “Punta Alta” tiene un dramatismo que se expresa ya desde la poesía y que con el aporte de los artistas que participan en su interpretación, se potencia logrando una obra de mucha expresividad.