Según contó, la joven realizó la secundaria en Gurruchaga, un colegio de la ciudad de Rosario. Allí, se orientó en arte y notó que “eso era lo que quería hacer”. “Más allá de lo que nos enseñaban, los profesores nos daban valores y lecciones de vida: hablaban de cumplir lo que soñás más allá de lo que quieras hacer. Y eso me motivó, me llevó a estar segura de lo que quiero ser. Lo que pude desarrollar ahí fue la comunicación hacia la otra persona. Yo era una persona mucho más cerrada, tímida. Pero aprendí a ser más abierta a la opinión del resto y a poder charlar con el otro respetando su opinión”, recordó Nicki por aquel entonces.