Sarah Ferguson conoció al hijo favorito de Isabel II a través de su amiga Diana de Gales en Ascot en 1985. Menos de un año después, enamoradísimos, decidieron casarse. Pero las cosas no fueron fáciles y en 1992, tras la publicación de unas comprometidas fotos de Sarah con Steve Wyatt, anunciaron su separación. No sería el único escándalo en el que ella y el príncipe Andrés se verían envueltos, y Jeffrey Epstein aparece en las biografías más opacas de ambos. Después de la entrevista del príncipe al programa de la BBC Newsnight en noviembre de 2019 en la que trató, de forma desafortunada, explicar su amistad con el pedófio, dio un paso atrás en la familia real británica. De ahí que pueda entenderse que Sarah tema las consecuencias de esta entrevista. Sin embargo ella es mucho más hermética y se limita a hablar de lo que más de cerca le concierne, aunque hace referencia a Meghan y Harry, a quienes les desea que sean felices por encima de todo, y a su entrevista con Oprah que, por cierto, también entrevistó a Fergie tras su divorcio en 1996, en la que confesó que la vida real "no era un cuento de hadas".