Los empleados de la casa real británica han estado muy ocupados engalanando los pasillos, decorando los árboles de Navidad y decorando las dependencias reales con guirnaldas, una tradición que permite que los ciudadanos se empapen de la magia del castillo. La exposición estará disponible hasta el 2 de enero, lo que permitirá a los aficionados a la realeza visitarla durante varias semanas.
































