La madrugada del sábado al domingo vuelve a cambiarse la hora para adaptarse al horario de invierno vigente hasta el próximo mes de marzo. Aunque con los smatphones podemos permitirnos el lujo de olvidarnos de que a las 3 serán nuevamente las 2, hay ciertos lugares en los que esta posibilidad no se contempla ni de forma remota. Es, por ejemplo, en el Castillo de Windsor donde se conservan 400 relojes de la Royal Collection Trust, joyas con hasta nueve siglos de antigüedad, a las que el actual conservador de relojería, Fjodor van den Broek, deberá cambiarles la hora uno por uno y con sumo cuidado. Porque son piezas históricas y porque es la primera vez que esta tarea le corresponde a Fjodor en su reciente nueva responsabilidad. Según le ha contado a la BBC, el cuarto relojero interno de Windsor desde finales de los 70, durante este fin de semana invertirá alrededor de 16 horas en poner en hora los 400 relojes de Windsor.



































