Estados Unidos acusó a Rusia de buscar congelar a los ucranianos a partir de bombardear sus centrales energéticas a las puertas del invierno, ante la imposibilidad de frenar una contraofensiva que la obligó a evacuar civiles de la ciudad de Jersón, mientras Alemania reclama a Moscú extender el acuerdo que permite la salida de cereales por el mar Negro.































