Al verla pasar en un coche enorme, quienes paseaban por la finca de Sandringham no daban crédito a lo que veían sus ojos. Pero sí, se trataba de ella. La reina Isabel II ha pasado unas horas en Norfolk (así lo supone el Daily Mail) para recuperar sus energías tras una agotadora semana llena de compromisos institucionales en Escocia.



































