El presidente Jair Bolsonaro aprovechó el pasado viernes, víspera de un casi Carnaval en Brasil, para firmar cuatro decretos que facilitan aún más la venta de armas y reducen su control estatal. Es la trigésima norma publicada durante los dos últimos años por Bolsonaro, dentro de una política que ha ayudado a aumentar el número de armas en circulación en Brasil. El anuncio, divulgado en la cuenta de Twitter del mandatario, ha generado reacciones inmediatas entre líderes políticos y entidades vinculadas a los derechos humanos, sobre todo porque el presidente demuestra más empeño en facilitar el acceso a las armas que a las vacunas.
































