Anteriormente, algunos periódicos especulaban con que el rey Carlos III planeaba recortar la ayuda económica del príncipe Andrés, que al parecer ascendía a unos 290.000 euros al año durante el reinado de su madre, la reina Isabel II. El recorte de su asignación le haría difícil seguir viviendo en la mansión, que tiene un valor estimado de 35 millones de euros si se pone a la venta en el mercado libre. Una fuente declaró al MailOnline: “No le están echando explícitamente, pero se espera que no pueda permitirse hacerse cargo del mantenimiento. El Royal Lodge tiene piscina, 40 hectáreas de terreno y necesita algunas reparaciones”. La mansión, situada a 5 kilómetros del castillo de Windsor, fue la residencia de la reina madre hasta 2002.