Al grito de "¡Fuera ilegales!", unos 5.000 chilenos marcharon hoy contra la llegada de migrantes sin documentos en la norteña ciudad de Iquique y algunos quemaron las pertenecencias de un grupo de inmigrantes venezolanos, un día después del violento desalojo en una plaza de un campamento de recién llegados, que dejó un herido y 14 detenidos.



































