Quienes conviven con gatos posiblemente hayan experimentado esta escena: el felino regresa del exterior con un pequeño "obsequio" en la boca, como un pájaro, un insecto o incluso un ratón. A simple vista, el gesto puede resultar inquietante o incluso desagradable, pero tiene una explicación profundamente arraigada en la conducta natural de estos animales.



































