"El tener que desdecirse de lo que había dicho, una posición absolutamente intransigente, con 14 gobernadores y 4 que firman algo distinto, diciendo que la Corte era un organismo que tenía que desaparecer", describió, y continuó: "A un fin de semana de por medio tener que salir a decir que iban a acatar el fallo, que vuelven a un Estado de derecho y constitucional, no lo rompen, será por debilidad o porque se dieron cuenta de que no tenían el apoyo social, en la derrota política del Gobierno y el triunfo de una Argentina constitucional es realmente importante".