Mientras, “los jurados no pueden ser interrogados durante las audiencias: ellos ven, oyen, y no participan en el marco deliberativo”. Llegado el momento de deliberar, “su opinión, su votación y sus criterios son absolutamente reservados, no pueden reflejar cómo fue la discusión interna y cómo votó cada uno, ni tienen que dar razón de sus dichos cuando el juez los convoque después de deliberar. El juez les da una serie de instructivos antes de que pasen a la sala de deliberación, y los jurados se van a tener que circunscribir sí o sí a lo que vieron en el juicio, a lo que escucharon, a cómo fueron los interrogatorios a las partes, a la prueba documental, que es lo que define en el juicio y es lo único que pueden tener los jurados para valorar los argumentos de su veredicto”.