Dos tercios de las mujeres sexualmente activas que deseaban retrasar o limitar la maternidad, dejaron de usar anticonceptivos por temor a los efectos secundarios, problemas de salud y subestimación de la probabilidad de concepción, lo que llevó a uno de cada cuatro embarazos no intencionales, según un informe de la OMS difundido este viernes.

































