El neurocirujano Leopoldo Luciano Luque negó hoy haber estado a cargo de la internación domiciliaria durante la que falleció Diego Maradona, deslindó responsabilidades en la empresa de medicina prepaga, pidió la realización de una nueva junta médica y aseguró que nunca se representó la posibilidad de la muerte del “10” porque las patologías que presentaba surgieron en la autopsia y no en los chequeos médicos que se hizo en vida.
































