Dicen que nació como producto de una "grieta" (en esos tiempos no se usaba esa palabra) hace más de medio siglo en el viejo Club del Órden de Santa Fe. Se pelearon los muchachos y algunos decidieron crear un espacio único de lectura y juego en la parte más alta de la sede social del Club Atlético Unión. Así se montó la estructura emblemática en la parte alta de la sede tatengue en López y Planes, popularmente conocida como "La Pajarera". Después, mucho más acá en el tiempo, se pensó que podía enclavarse un casino cuando la provincia por esos años dio semáforo verde al juego en la ciudad de Garay. Eran tiempos dorados: a Unión lo presidía un líder de sangre rojiblanca como pocos: Ángel P. Malvicino. Y siempre se fantaseaba con instalar un comedor o restó "vidriado", con salón de eventos. Todo, año tras año, quedó en proyectos que nunca se lograron concretar "en tierras rojiblancas".

































