Volviendo al problema planteado por los comerciantes de Avenida Luján, mencionó que otras de las dificultades se plantean los días de lluvias. "Por la falta de mantenimiento de desagües y bocas de tormenta, las dársenas de estacionamiento se inundan por completo e incluso se producen anegamientos en algunos sectores de la calzada", señaló Clemente. "Todo esto no solo queda feo para la vista, sino que pone en riesgo la integridad física de las personas, ya sean peatones, ciclistas, motociclistas e incluso automovilistas; y perjudica a los comerciantes".