Quizás la profecía de Nicholas Negroponte, el gurú tecnológico de Estados Unidos que anunció en la década del '90 que todo se volverá digital, empieza a cumplirse. Todo se convierte en bits, todo (o casi todo) puede monitorearse mediante dispositivos técnicos, y un laboratorio tecnológico con sede en Santa Fe lo sabe. Pero el insumo madre es el dato que, digitalizado y establecido en un desarrollo, sirve para la toma de la mejor decisión. Es la denominada "Internet de las Cosas".



































