Los trabajos manuales que requieren levantar, sujetar, mover y/o posicionar en forma incómoda la muñeca, son los que tienen tasas más altas de este síndrome. A las tijeras de los textiles y peluqueros, los martillos de los obreros, los volantes de choferes, las brochas de pintores, los cuchillos de carniceros y a muchas otras herramientas de trabajo… se suma el incremento del uso repetido de dos objetos, que también pueden inflamar y comprimir nervios en la muñeca: el mouse y el teclado.



































