Los trabajos para darle nueva cara y vida a la Terminal de Ómnibus de la ciudad de Santa Fe no paran. Sólo basta con pasar durante la semana para ver a los operarios trabajando desde primera hora de la mañana hasta pasada la siesta, al rayo del sol y con un calor agobiante. Incluso ya se notan significativos cambios en todo el sector de ingreso. Sin embargo, en estas obras tan complejas casi siempre aparecen los contratiempos, y los plazos para culminar los trabajos se estiran.

































