La Ranita, en el noroeste de la ciudad de Santa Fe, se originó como un sector de cavas que se fueron rellenando y dieron origen a un asentamiento. Este creció de forma irregular y se pobló de familias, que ahora son cerca de 900. Ese barrio mostraba cunetas con líquidos pluviales malolientes, calles de tierra, abandono estatal, precariedad y altos índices de vulnerabilidad, además de inundarse con cada lluvia. Desde hace unos meses, una obra integral llevó un conjunto de servicios básicos que cambiaron la fisonomía del sector y mejoraron la calidad de vida de los vecinos.



































