"¡Cuidado con las ramas!", advierte Lorenzo, el guía, más conocido como "El Chimi santafesino". Lata de cerveza en mano, gafas, bermuda de jean y remera "rocker", es lo más parecido a un showman de 30 años: va contando la historia de la ciudad de Santa Fe de forma desacartonada y graciosa, pero siempre en tono respetuoso. Todo ocurre en la parte alta de uno de los dos buses turísticos que recorren los lugares con más historia de esta bendita capital, a la que cuanto más se la conoce, más se la quiere.

































